EN EL PATIO / Malcolm Braly

VN:F [1.9.15_1155]
Rating: 5.0/5 (3 votes cast)

 

[Sajalín Editores / Colección ‘al margen’]

“Por regla general, la gente, incluso los malvados, son mucho más cándidos y simples de lo que imaginamos”, (Fiodor Dostoievski).

Así, utilizando la cita de un genio de la literatura universal que también sufrió las penurias del encierro en prisión, Malcolm Braly (Porland, 1925- Baltimore, 1980) nos anuncia ya desde la primera página lo que vamos a encontrar en la lectura de su excepcional relato carcelario: En el patio (1967). Lo cierto es que ésta no fue la primera novela que el autor escribió sobre su estancia en prisión; quizá por eso tuvo que esconderse para poder terminarla, ya que las autoridades le amenazaron con revocar su libertad condicional si continuaba escribiéndola —así se las gastaban por aquel entonces en las instituciones penitenciarias—. Con todo, Braly no se amilanó y, haciendo caso omiso de las amenazas, logró finalizar su obra. Eso sí, tuvo que esperar a que expirase su periodo de libertad condicional para publicarla.

La vida de Malcolm Braly no fue precisamente un camino de rosas. Abandonado por sus padres a los cinco años de edad, pasó la mayor parte de su infancia dando bandazos por diversas casas de acogida y reformatorios. En la adolescencia la cosa fue incluso a peor; acumuló una larga lista de delitos menores y, como suele ocurrir en estos casos, acabó cumpliendo condena durante más de diecisiete años alternando entre dos de las prisiones más duras y peligrosas de Norteamérica: Folsom y San Quintín.

Precisamente en el mítico penal de San Quintín es donde Malcolm Braly ambientó la trama de la novela que nos ocupa. Huelga decir que la legendaria prisión californiana ha servido como escenario para infinidad de películas y novelas, algunas de ellas consideradas ‘de culto’; de ahí que a día de hoy todavía continúe liderando el ranking de las cárceles más conocidas de todo el planeta. Lo cierto es que gran parte de esta fama le corresponde gracias al testimonio de algunos de sus reclusos, principalmente de aquellos que aprovecharon las interminables horas de encierro para iniciar una brillante carrera literaria. Entre ellos destacan autores de la talla de Eduard Bunker (ver entrada, La fábrica de animales) y, por supuesto, de Malcolm Braly. La verdad es que los estilos de este par de genios son muy diferentes, aunque ambos consiguieron retratar con magistral acierto la desesperante atmosfera que se respiraba tras los muros de San Quintín allá por los años 60. Si el gran Bunker golpeaba con fuerza la sensibilidad del lector, describiendo la realidad más descarnada y violenta del penal; Braly hacía lo propio, aunque utilizando un estilo mucho más humanizado e intimista.

La mejor prueba de ello la podemos encontrar en En el patio. En esta novela, Malcolm Braly recrea magistralmente el día a día de San Quintín, realizando un fascinante recorrido por los entresijos más mezquinos del penal y presentándonos un extraordinario elenco de personajes de diverso pelaje y condición. Algunos tomarán parte en la trama principal y otros simplemente aparecerán en ella para reivindicar su existencia, pero todos ellos conformarán ese triste cuadro de locura, desesperación y fracaso que el autor pretende dibujar a través de su novela.

Como telón de fondo y epicentro necesario para entrelazar las historias de todos sus personajes, el autor otorga un papel esencial al enorme patio de la prisión. Residentes habituales como Sociedad Rojo, Nunn o el temido y respetado Hielo Willy, lo utilizan a diario como base de operaciones para manejar las apuestas y llevar a cabo sus múltiples trapicheos. Son los jefes del lugar y en su mano está decidir el destino de cualquier desdichado que se atreva a saltarse sus reglas. En tal caso, basta con entregar unos cuantos cartones de tabaco a Gasolino para que éste se ocupe de solucionar el problema a cuchilladas. Otros criminales ocasionales y más instruidos como Juleson o Manning, también pululan por el gran patio, pero éstos sumidos en esa dura carga que conlleva el propio arrepentimiento, todavía preguntándose cómo pudieron cometer aquel terrible crimen por el que fueron condenados. Pero hay más, en realidad Braly profundiza magistralmente en los miedos y debilidades de toda la fauna que reside entre los muros de la prisión y lo hace, además, desvelando lo mejor y lo peor de cada uno de ellos. Este quizá sea su mayor logro, demostrar al lector que la cita con la que comienza su novela es en realidad una verdad universal de la condición humana.

En definitiva, En el patio es otra más de esas novelas duras y atemporales con las que Sajalín Editores nos deslumbra cada vez que pone en circulación algún nuevo título de su fabulosa colección ‘al margen’. Con un ritmo trepidante, una trama sorprendente —incluida la fuga más surrealista imaginable— y un trágico y envolvente final, la novela de Malcolm Braly atesora calidad más que suficiente para calificarla de ‘cinco estrellas’ y situarla en lo más alto de mi particular lista de favoritos. Espero impaciente la próxima entrega de este autor —imagino que también editada por Sajalín—, totalmente convencido de que no me defraudará.

 

Toni Soler, viernes 29 de junio de 2012

Twitter: @tonelo1000

 

EN EL PATIO / Malcolm Braly, 5.0 out of 5 based on 3 ratings